Lavar elimina la suciedad. El secado es lo que decide si tu gorra seguirá pareciendo una gorra después.

El tejido mojado es blando, elástico y fácil de deformar, lo que también significa que es fácil aplastarlo, torcerlo o aplanarlo por accidente en cuanto lo dejas o lo cuelgas.

Por qué importa la etapa del secado

Una copa sin soporte puede colapsar sobre sí misma al secarse. Una visera dejada plana o curvada puede secarse permanentemente con la forma equivocada. Una vez que el tejido se seca en una forma, tiende a conservarla.

Evita la secadora

Recomendamos secar al aire, salvo que el fabricante indique lo contrario de forma explícita. El calor excesivo puede encoger el tejido, deformar los materiales de la visera y dañar adhesivos o piezas estructurales.

Mantenla sostenida

Remoldea la gorra antes de que empiece a secarse y mantén la copa y la visera sostenidas durante todo el tiempo de secado, no solo los primeros minutos. Un sistema de soporte de forma como WASHSKIT está diseñado precisamente para mantener esa estructura mientras la gorra se seca al aire.

Dale tiempo

Deja que la gorra se seque por completo antes de usarla o guardarla. Una gorra que parece seca por fuera aún puede estar húmeda cerca de la badana o en la parte inferior de la visera.

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